Mis primeros versos los escribí con 8 años, no se como surgieron, pero siempre he tenido afición por la lectura, así que imagino que tendría su influencia en mi, eso unido a mi timidez de aquella época y mi capacidad de observación, todo unido, hacia posible que yo pudiera escribir de esa manera.
Mis escritos quedaban la mayoría de las veces guardados, recuerdo mi primer día de instituto, era otoño, la primera clase con la profesora de lenguaje, y nos dijo escribir en un folio sobre lo que os apetezca. Yo miré por la ventana y lo primero que vi fue como caían las hojas de un árbol, y empecé a escribir sobre como se sentirían los árboles en otoño, deshaciéndose de sus hojas caducas. Entregamos lo que habíamos escrito, y al final la profesora dijo que todos los escritos estaban bien, pero que no quería que yo volviera a hacer lo mismo, y yo ¿ que he hecho? y me contestó "copiar esto" yo dije que no lo había copiado, y ella que si, y ya dije "si lo he copiado busca de donde lo he copiado y tranquila la próxima vez yo también escribiré sobre mis paseos en bicicleta (era el tema principal del resto de los escritos).
Uy no fue un buen comienzo de curso, así que como para desarrollar en la clase de lenguaje la creatividad literaria, la profesora nunca me pidió perdón, solo recuerdo que un día me dijo que esperaba que yo estudiara por letras, algo que no hice porque en ciencias no se planteaban discusiones subjetivas y porque las asignaturas de ciencias no requerían para mi de un gran esfuerzo.
Pasaron los años, y a veces como un desahogo escribía sobre algo, lo guardaba y punto. Algunas personas sabían que me gustaba escribir, muy pocas, cada vez alguna más, pero no demasiadas.
El azar hizo que yo conociera a un grupo de personas que escribía poesía, al principio me sentí genial, compartir afición con otras personas, pero con el tiempo me di cuenta que escribir poesía no estaba reñido con ser hipócrita, y que escribir poesía no significaba ser mejor persona, de aquella etapa me quedó una gran decepción, unido a, que algo que había escrito yo, apareció en un libro escrito teóricamente por otra persona.
Abandoné la poesía y, salvo contadas ocasiones, mi forma de expresarme por escrito. Yo no iba a dejar de sentir por escribirlo o no. Y no hay mejor poesía que una mirada especial, una sonrisa, o unas lágrimas que al derramarse no miran al ritmo que lo hacen,por poner un pequeño ejemplo de poesía no escrita.
Al cabo de unos años estudié grafología, y al volver a escribir, el bolígrafo tendía a escribir lo que yo sentía.
Escribir en muchos casos es como una necesidad, no digo que como respirar, pero si para respirar mejor.
Lo curioso es que he comenzado este post, porque he leído en un blog de poesía, un comentario que decía es "hermosamente triste", y yo he pensado en la frase, que no recuerdo las integrales, ni las derivadas, pero fui de ciencias y me entretengo pensando. La tristeza es un sentimiento necesario en toda persona, pero para mi no es un sentimiento nada hermoso. Y no me imagino a una persona llorando y otra diciendo "que lágrimas tan hermosas".
Seguiré escribiendo.
lluvia