Todas van dejando su huella,
sobre la arena o sobre el cemento,
sobre el asfalto
o en el desierto,
se cruzan en los caminos
de las vidas,
con sus verdades,
con sus mentiras,
con sus realidades
y sus sueños sin cumplir.
Algunas siempre estuvieron
otras
parece que también
siempre estuvieron allí.
Unas te dejan una flor
otras te roban un trozo de alma,
unas te ofrecen sus manos
otras te dan la espalda.
Algunas están ausentes
y cuando aparecen
se creen
que eres un comodín,
otras quieres que se ausenten
cuando sientes
que nunca escuchan
más allá de lo que quieren oír.
Algunas se van pero se quedan,
otras se quedan pero no están,
no siempre se siente más cerca
lo que menos lejos está.
Unas te enseñan y otras
te reenseñan
cuando todo estaba olvidado,
y vuelven las sonrisas
en rostros apenados.
Algunas cuentan contigo
pero no cuentes con ellas,
y te hacen recordar
que hay que construir un muro
donde ahora hay una puerta.
Algunas son generosas
otras no aprendieron a dar,
unas te hacen reír
con otras no puedes llorar.
Unas son la utopía
de planes no realizados,
otra son la realidad de sueños
que siempre soñaron.
Algunas son como el iceberg
que solo asoma la cabeza,
otras son los gigantes
de las fiestas,
que aumentaron su tamaño
a base de cartón, piedra y madera.
Algunas te recuerdan
a las hormigas
tan bien organizadas,
prefieren la forma al contenido,
y cuando falla el orden establecido
ven el caos
donde existe la nada.
Algunas las quieres porque
siempre estuvieron en tu corazón,
otras son peregrinas
con poca distancia
entre un hola y un adiós.
Unas te roban el corazón
y otras la cabeza,
unas te dan la paz
otras solo conocieron las guerras.
Algunas son corazones
disfrazados de armaduras
otras son armaduras
que fingen un corazón.
Algunas te despiertan un día
de un letargo en medio del invierno
y cuando quieres volver a dormirte
parece que te inyectaron cafeína
en cada vena de tu cuerpo.
Todos los seres que pasaron
a mi lado
los que estuvieron
los que han estado
los que permanecen
los olvidados,
de todos ellos aprendí,
PERSONAS.
Cientos, miles y millones
personas que habitan nuestro planeta,
en cifras todo es distante,
las miradas con las que te cruzas
y sus pisadas
son las que he tenido en cuenta,
para despertarme
recordando
a todas las personas
que en mi arena
dejaron y dejan su huella.
Marijose
