A veces sonrío creyendo que voy a volar,
levanto mis pies
y siento, aunque no sienta el frío del metal,
unas cadenas en mis pies,
bajo la cabeza
y mis pies son libres
pero yo no dejo de sentir esos eslabones,
que me atan,
no quiero dejar de sonreír
y en mi quietud
mi sonrisa se hiela,
y nombro a mis eslabones
pasado
miedo
incertidumbre,
...
los desato para renombrarlos
pasión
realidad
ilusión
...
y vuelvo a colocarlos en mis pies,
despierto
y sonrío,
el frío del metal
me hace cosquillas.
lluvia
