miércoles, 25 de noviembre de 2015

prueba superada

Te vi, después de tanto tiempo, era una prueba que teníamos que superar,
todo y nada ha cambiado,
todo porque aunque el futuro es incierto
hoy no volveremos a compartir ( se que no está esto bien conjugado)
la magia que volaba en el ambiente cuando nos veíamos,
hoy la realidad era un poco distinta,
la alegría de saber que seguíamos existiendo,
esa era igual,
poder contarnos nuestras cosas (sin llegar a contarnos todo, para no alterar demasiado las emociones),
hemos recordado nuestra amistad,
y hasta has llegado ha reconocer que siempre te he gustado,
que te gusta la alegría con la que vivo mis ilusiones,
y  te da miedo que me busque problemas con mi intuición.

Pero todo ha cambiado, 
tus confusiones no han cambiado
y a mi me han cambiado,
he hecho un repaso breve a lo que sentí,
y tus emociones estaban contenidas a flor de piel,
te ha dado pena que para mi no fuera algo tan bonito como para ti,
pero yo soy así,
si algo me hace daño no es bueno ni bonito,
tus anclajes en el miedo ya no me atan,
me deshago del dolor cuando lo escupo,
mis emociones también estaban a flor de piel en algún momento
porque te tengo un cariño inmenso,
pero si en un camino hay un socavón
cambio de camino,
y si para alguien soy tan especial
como tú has dicho que era yo,
que me lo demuestre
y me haga sentir más especial de lo que soy sola,
porque si no ,
me quedo con mis sufrimientos y mis alegrías yo sola, 
(y como le dije a mi jefe ayer cuando me dijo que "tú es que eres muy importante" (en plan de sorna porque le contesté a algo que yo creía que tenía razón), yo le contesté "no lo dudes, para mi soy la persona más importante")

Y bueno que me he alegrado de verte,
y me he sentido segura de lo que quiero y como lo quiero,
y que nunca debo permitir que me destruyan ( con buena o mala intención)

Marijose


domingo, 8 de noviembre de 2015

Atrás quedó el verano, 
coloreado con gotas de lluvia,
atrás quedaron mis tristezas
y algunas alegrías
como hojas caducas
pisadas por el tiempo.

Un tiempo que no me hizo caer
en un resbalón ,
 una mala pisada,
el viento que hizo que extrañara
el silencio,
el eco
 que repetía mis lamentos,
paseo por las calles
con un sol que parece traído del Caribe,
y no es necesario
ni el abrigo,
ni esas nostalgias
tan temidas de otoño.

  Marijose









miércoles, 4 de noviembre de 2015

Me gustan estos días de otoño con una temperatura primaveral, hoy comentaba una persona que ella necesita sentir el frío en la cara cuando llega el otoño, yo se que soy rara, pero a mi lo que me gusta es que haga calor en otoño y en invierno, que la primavera sea agradable, y en verano que salga el sol, que el calor nunca sea sofocante y que llueva un poco. 

Hoy una amiga a la que no veía hace días me ha preguntado ¿ que tal? yo he dicho que bien, pero que podía decir que muy bien, porque los 20 grados en noviembre ya son una inyección de ánimo.

Bueno eso , y que los miércoles me gustan.

Es muy fácil quejarse de todo, y como es tan fácil lo más fácil es que me queje un día de estos, mientras tanto he decidido aprovechar los días que no tengo ganas de quejarme, los días que se despierta mi pensamiento mágico, los días en lo que para ver paisajes diferentes decido dar pasos por diferentes caminos.

No tengo grandes noticias que contar, en realidad no han cambiado las situaciones para que objetivamente me sienta mejor , pero no tengo ganas de quejarme, tengo ganas de disfrutar de las cosas cotidianas, de no tener prisa ni demasiadas pausas. Algunos días me he sentido dominada por la pereza, pero ayer decidí dominar a la pereza y empezar a mover todas las cosas de sitio, en sentido real, y empecé por un pequeño cajón, en el que descubrí que tenía que deshacerme de esas cosas que no sirven para nada, y de paso ver si alguna a alguien le servirían para algo, y también de paso limpiar esos rincones que no están a la vista pero que impiden respirar bien. 

Esa es una de las tareas que me da pereza, pero que cuando lo hago me siento bien. Voy colocando mi interior mentalmente mientras hago esa tarea físicamente. 

También me ha dado por cocinar, que aunque no sea buena cocinera no me voy a quejar a mi misma de como me quedan las cosas.

He dado un paseo, al salir de pilates, dónde he descubierto que este año tengo más equilibrio físico que el pasado, ver resultados también da ánimos.

Y ayer que se me pasó el cumpleaños de un sobrino, me acordé hoy por la mañana, y me dijo que no pasa nada, en 34 años que una vez me felicites con un día de retraso,  pero cómo  será que su mujer le comentó que a ver si yo estaba enferma, y que debería llamarme. Es que en mi cumpleaños suelo tener como 50 llamadas de teléfono, porque yo siempre (bueno ahora diré casi siempre) me acuerdo de felicitar a todos mis familiares y amistades. Bueno siempre, aunque sea un día más tarde.
Por la mañana nos mandamos mensajes, pero hace un rato me llamó él, y ha sido una conversación de una hora, hemos recordado un montón de momentos, una de esas conversaciones que alimentan el alma. Es gracioso porque se queja de lo trasto que es su hijo de 2 años, y le he dicho, pero si tú eras mucho más.

Y ahora terminaré el libro que estoy leyendo "la pasión según Carmela". Y a dormir.

                                  Felices sueños

                                         Marijose