jueves, 16 de diciembre de 2010

La otra navidad

Para todas las personas sin techo,
 hace años, un día de diciembre al salir del cine nevaba, pasando por un cajero, una persona sin techo dormía, y yo dije en voz alta  ¿que pensarán las personas sin techo cuando vean las luces y todo el consumismo de la navidad? , una amiga me preguntó ¿te llevarías a  tu casa a uno a pasar la navidad?, la contesté que no (en aquella época yo tenía un vecino drogadicto y sabia lo que es oir y sentir el infierno en la puerta de enfrente) no se como acaban en la calle los sin techo, a pesar de que ahora está el programa callejeros o 21 días. Cada persona tiene una circunstancia personal  y social que le ha llevado alli, y aunque a día de hoy, confieso, que no me traería a uno a mi casa, ese día con la nieve cayendo y la navidad próxima escribí este pequeño poema, y muchas veces cuando el tiempo es de lo más frio y desapacible tengo un recuerdo para todas esas personas
                                                    
Dia de Navidad
las calles con sus colores
la música que se escuchaba
entre las felicitaciones.

Contemplaba este mundo
y no comprendía nada
sentía turbia su mirada
más no pudo llegar a llorar.

A su lado pasaban las bolsas
llenas de cosas
que él
desde su banco
no se atrevía a mirar.

Una botella fué su compañia
en estas horas de espera
para que la Navidad viniera
y tener un sitio mejor.

La navidad y su amor
le enseñaron de pequeño
que dese un pequeño establo
también se siente el calor.

Apuraba sus últimas gotas
de la maldita botella
pero el frio en el cuerpo
no le dejaba dormir.

Sintio pena por su vida
sintió hambre e su cuerpo
unas lágrimas en sus ojos
y una luz en su mirar.

Día de Navidad
bajaron las temperaturas
y en aquel banco de madera
solo
una botella vacia.

lluvia


                                         



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