Me gusta la lluvia, pero después de varios días sin ver el sol me empiezo a confundir con el paisaje, y hasta mis hormonas se contagian, el frio empieza a calar en los huesos, y sueño con estar tumabada bajo el sol, quemándome. Porque creo que esta humedad del 99 por ciento va a terminar con mi ánimo, con mi sonrisa, y parece que el pecado capital de la pereza me invade.
Hoy han asomado unos rayos de sol, y ha sido como una inyección de energía, los rayos de sol han sido reales, pero a veces los rayos de sol llegan en forma de unas palabras, de una voz,de una sonrisa y solo con ese rayo de sol me ha cambiado el día.
Y aunque ha vuelto a llover he sentido que ya no me ahogaba.
Marijose

has sabido sacar partido a esos rayos de luz,
ResponderEliminaradelante, un abrazote
Inma
Si, Inma hay que sacar partido de cada rayo de sol
ResponderEliminarestoy esperando poder ver tu blog
un abrazo