Si algo tiene el otoño de especial son los tonos cálidos,
y ahora que lo pienso aún no he pisado hojas por la calle,
¿será que funciona muy bien el servicio de limpieza,
que miro más las nubes que el suelo,
o que los árboles se han puesto a ahorrar y ya
no cambian de hojas?.
Mañana voy a fijarme más en el paisaje y así saldré de dudas.
En realidad iba a escribir algo acerca de la calidez del colorido del otoño,
yo siempre relaciono otoño con el color granate, o con tonos rojizos,
pero eso es más una imagen de mi mente que la realidad de este otoño,
puede que me ocurra como la imagen de España ( todo no es sol, también está la imagen de las personas que buscan en los contenedores).
En realidad he comenzado el otoño bien, no digo super bien bien, porque es una sensación que
hace tiempo que no tengo, pero si con una sensación de bien y hasta de bien bien.
Empecé el otoño en mi pueblo, con mi familia, con mi madre, y con la ilusión del próximo nacimiento de un nuevo sobrino, pero a la vez el paso del tiempo nos hace a todos más mayores y cuando me despido de mi madre la veo a la vez tan fuerte y tan frágil, que me da ese punto de tristeza que trato de borrar recordando que volveré pronto.
No se a que se debe exactamente que mis alegrías momentáneas raramente se transformen en la euforia que echo de menos y que no se como ha ido desapareciendo, vamos, que a mi euforia la ha pasado como a las hojas caducas de este año, que no están ni en los árboles ni en el suelo.
A veces recuerdo la sensación de euforia, y no siempre era en días en que todo salía bien, era la capacidad de alegrarme mucho por pequeñas cosas. Claro que últimamente en un día normal no es que haya muchos motivos para alegrarme, y si miro alrededor, el hecho de que cierren comercios, que no hay nadie por la calle después de las 10 de la noche.
Hoy he visto que han cerrado el bar de al lado de mi casa, y si digo la verdad hace tiempo que no entraba y mirándolo desde un punto de vista comercial se esperaba que lo cerraran, pero me ha dado pena, porque estuvimos esperando 4 años que abrieran un bar en la nueva barriada , y solo ha durado 2 años abierto.
He llegado a la conclusión de que mis vecinos o beben en casa o beben muy lejos de su casa, o también puede ser que fuera por la falta de espíritu comercial de los que llevaban el bar (yo al principio entraba, y hasta cuando quedaba con alguien cerca de mi casa les llevaba ese bar para que vieran que por fin teníamos bar en el barrio , pero un día que me había quedado sin tabaco entre a comprar tabaco y pedí cambios, me miraron con una cara rara, como si estuviera pidiendo hielo en el desierto, y luego leí en la máquina "no se dan cambios para tabaco si no estás consumiendo en el bar", lo leí después y me dieron los cambios, pero jamás he vuelto a entrar).
Reconozco que soy visceral, pero teniendo en cuenta que la víscera más importante es el corazón , hasta estoy orgullosa de ser visceral.
Tengo sueño, y ya ni recuerdo sobre que iba a escribir,
FELIZ OTOÑO Y
CUIDADO CON NO RESBALAR
CON LAS HOJAS AL CAER
Marijose
Saludos, me pregunto como una entrada preciosa como esta no tiene comentario alguno mmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmm........algo falla en el cyber mundo, saludos:
ResponderEliminar"Reconozco que soy visceral, pero teniendo en cuenta que la víscera más importante es el corazón , hasta estoy orgullosa de ser visceral".
Gracias por tu visita Amo Siniestro y por tu comentario, la verdad es que lo más importante no es lo que falte en el cyber mundo, lo realmente importante es lo que falte o sobre en el mundo a este lado del espejo.Aunque todo tenga su importancia.
ResponderEliminarSaludos