Se terminaron las fiestas y mientras me he prometido no volver a beber kalimotxo de esos prefabricados y alguna promesa más que no cumpliré, hoy al poner la fecha me doy cuenta que ya es 21 de julio.
Generalmente creo, y porque me lo han dicho algunas personas que cumplo con mi palabra, es una de las cualidades que más admiro de las personas, porque decir algo para algunas personas es fácil y luego cumplirlo no lo es tanto. Pero yo no cumplo con lo que me prometo a mi misma, y aquí sigo fumando, esto solo por poner un ejemplo.
Bueno quizás no fueran los kalimotxos porque tampoco bebí tantos los causantes de mi malestar estomacal, a veces es fruto de mis nervios, y de que yo creo que hay que escuchar al cuerpo, y si no le escuchamos nos grita a su manera.
Cuando me duele la espalda al cabo de unos días , a veces más y otras menos, me doy cuenta que llevo más peso del que puedo soportar , y no es que yo físicamente cargue con muchos pesos, si fuera así sería más fácil verlo.
Cuando tengo molestias en el estómago es que o bien me estoy tragando algo que me está sentando mal (cuando me sienta mal unos pimientos el malestar dura menos), o estoy intentando digerir algo que se me sienta mal pero yo insisto , hasta que ya por instinto de supervivencia mi cuerpo se cabrea.
La verdad es que cuando mi cuerpo es el que está mal se que tengo que desconectar de todo y cargarme las pilas, revisar todo lo que está mal en mi vida (bueno quizás eso sea demasiado, que en esos momentos creo que todo está mal) tomarme un descanso, aunque a veces sea de unas horas, escuchar al silencio, que siempre es tan sabio y recuperar mi sonrisa.
Ayer domingo ya empecé a cargarme las pilas con el sol, y pude escuchar el viento, incluso vi caer la lluvia a ratos, y cosa rara en mi a las 12 de la noche ya estaba dormida.
Hoy no he necesitado el despertador, porque a las 6 estaba despierta, y me he puesto a limpiar (con los rayos de sol de esta tarde parece que no limpié tan bien), luego me he ido a trabajar y todo lo he visto mejor, creo que las cosas aunque sean las mismas yo las he mirado mejor.
he trabajado bien , he comido y me he ido una hora a la playa, el mar, el sol, sentir el peso de mi cuerpo y no quererme levantar.
Aunque soy relativamente ordenada, creo que el próximo día que me levante pronto, ordenaré la casa, pero otro día, aún no puedo con el desorden que se forma antes de volver a colocar las cosas en su sitio.
Para ordenar las cosas tengo que estar con las pilas más cargadas, porque al ir ordenando la casa se ordena mi cuerpo, mi mente y mi alma.
Pero ordenar requiere más atención que limpiar, no quiero deshacerme de algo de lo que luego me arrepienta.
Tal vez con cambiar alguna cosa de sitio sea suficiente.... tal vez...
Marijose


"Ordenar requiere más atención que limpiar..."
ResponderEliminarCuando el desorden es enorme y no estás segura de "deshacerte" de algo, el dolor de cabeza es bestial, tanto que nunca se sabe si la sonrisa volverá a ser la dueña de tu vida.
Un beso.
Ese ...."tal vez", me suena esperanzador. A no tener que tirar nada, sólo colocarlo más o menos como estaba antes del desorden.
EliminarP.D. bueno, tal vez este desvariando hoy un poco, pero me siento tan a gusto en este espacio, que me tomo esa libertad.
Ya sabes que tienes libertad hasta para desvariar, si que tengo esperanza en que todo quede en orden o la menos en un "desorden ordenado"
ResponderEliminarun beso y una sonrisa