Ya regresé de mi querida Castilla, no se si fue que me sentó bien empezar a poner en orden las cosas, que tenía mucha ilusión , o que los planetas estaban alineados a mi favor...
Pero la verdad es que la fiesta de los quintos resultó genial, una de las peticiones que me toco leer a mi fue "que esta día nos una y nos sigamos reuniendo", a pesar de que quizás hace tiempo que vencí mi timidez, tengo que reconocer que tengo miedo escénico, pero lo leí, porque me gustó la frase.
La fiesta comenzó al mediodía, luego misa ( no voy casi nunca a misa, pero esta vez me gustó porque tenía un sentido de unión ) , y terminó la fiesta a las 4 y media de la noche. Y un comentario común fue que "que rápido se ha pasado el día".
Estuve con amigas y amigos de la infancia, con personas con las que había coincidido en clase, con personas a las que conocía de vista, pero que pocas veces había intercambiado más de un saludo, con personas que no veía hace años, pero nadie se sintió ajeno.
Como dijo una amiga, cuando existe una amistad , aunque hace años que no te veas "la conversación fluye sola".
También estuve con mi hermana el día de su cumpleaños, por la mañana desde el Norte la había llamado, pero me resultaba duro decirla felicidades , sabiendo que ese día su pensamiento , su corazón y su recuerdo estarían con su hija Raquel, pero por la tarde cuando estuve con ella estaban sus nietos, el resto de sus hijos, su marido, nuestra madre, nuestros hermanos. Y su nieta es igual que su tía, así que la sonrisa de mi sobrina quedará viva en su sobrina Ayala.
He visto a mis sobrinos y sobrinas, y hasta he estado tomando copas con sobrinos a los que les doblo la edad, e incluso más.
Y he estado con mi madre, que todo el mundo dice que está muy bien, y tiene una cabeza lucida, pero tiene 92 años y se hace mayor, y aunque a veces discutamos como si el tiempo no pasara, la verdad es que se hace muy mayor, y que cada vez tengo más la necesidad de robarle tiempo al tiempo para pasar tiempo con ella. Volveré a ver a mi madre en septiembre.
Y ya en el Norte al mandar una foto de la fiesta a Susana, empezamos a hablar de sus sobrinos, de su hermana Raquel, nos vemos a menudo, pero somos tan emotivas que nuestros ojos se inundan en algunos momentos al mirarnos, porque no podemos poner palabras a como nos sentimos. Y juntas recordamos su sonrisa, su elegancia , su discreción, momentos de la infancia. Y en la distancia compartimos lágrimas, recordando a mi hermana, a su hermana ( mi sobrina), pero pudimos hablarlo, como algo que teníamos pendiente desde el 17 de septiembre.
Hoy he ido a la playa , aunque ha vuelto a llover, estar al lado del mar es siempre una sensación agradable, como dice la madre de una amiga "al lado del mar todos los problemas parecen más pequeños, y sientes que las olas se los llevaran"
Y mañana a madrugar.......... me cuesta un poco, pero me levantaré con una sonrisa, porque sonreír me da fuerzas. (alguien me dijo en la fiesta que yo era le persona que más había sonreído y que siempre es agradable ver a alguien sonreír, yo veía a todo el mundo sonreír, hasta ese momento no pensé que yo sonreía más que nadie). Y es que (aunque a veces mi emotividad no me lo permite) lloro en soledad, e intento sonreír todos los días en compañía y en soledad.
Marijose

Te parecerá una tontería, pero me he sentido en familia leyendo esto.
ResponderEliminarTe voy a dar un beso y un abrazo por todo lo que desde el 17 de septiembre te "estruja" a veces por dentro.
Ahh sii!! el mar....
La madre de tu amiga tiene mucha razón. Al lado del mar los problemas parece que se esfuman con las olas.
Por eso ya estoy deseando ir a verlo y contarle lo que nadie más entiende tan bien como él.
Un beso y que tengas un buen lunes.
P.D. te dejo una sonrisa por cada uno de los días que no vendré (vengo) a verte.
Marrubi tus sonrisas me duraran hasta q vuelvas
ResponderEliminarub beso y una sonrisa