Los años comienzan en septiembre, y es en este mes cuando comienzo a hacer planes nuevos, cuando, como los árboles empiezo a deshacerme de las hojas caducas, y si esas hojas se mojan por la lluvia hasta pueden hacerme resbalar.
Este año no llueve aún en septiembre, y como los días son tan soleados hasta da pereza deshacerme de lo caduco, pero hay que hacer caso a la naturaleza, esas mismas hojas que no me dejan respirar pueden servir para abonar, para dar trabajo , y hasta para, ayudadas por el viento producir una melodía.
Veo en el calendario 1 de septiembre, y siento la pereza, que se agudiza por el bochorno, al principio me resisto a empezar nada, pero el reloj avanza y no es cosa de que solo avance el reloj, tengo que ponerme en movimiento, ojala que la pereza fuera una hoja caduca en mi, pero parece que es perenne, y como enfermedad diagnosticada hay que hacer lo posible por paliar sus efectos y que no pueda conmigo.
Lunes, cojo hora en el taller para que me miren el coche, no funciona el aire y además se enciende una luz de vez en cuando, me lo arreglarán en 3 horas, aprovecho para ir a hacer un encargo, que calor, hago el encargo y vuelvo al taller, pero no está arreglado, una pieza se ha roto, y lo del piloto, que tiene poco agua . Me pedirán la pieza y lo tengo que volver a llevar el miércoles. Y sigue el calor, decido ir a casa. Y me pongo a leer, no soy constante o me leo un libro en un día o un libro en un mes. Y me da por leer.... hasta que termino un libro.
Martes, con este calor, me duermo tarde y me despierto con ganas de seguir durmiendo, pero me levanto ( que remedio, hay que trabajar), cuando miré la luna ayer vi que estaba creciendo, y me dije "esta luna será buena" (cosas mías), cuando salgo de trabajar estoy el tiempo justo en casa para que la pereza no me domine, y salgo (tus palabras no me inquietaron, ni me ilusionaron demasiado, y además que voy a salir, ya hablaremos......, me contestas "Perfecto, cuídate", yo también espero que te cuides...). Dejo la mente en blanco, y empiezo de nuevo, y salgo de casa, sin rumbo, y sin ganas de llamar a nadie, no quiero hacer planes, y entro en una tienda de deportes, tengo que comprar unas zapatillas, un pantalón, voy a hacer ejercicio, no se cuánto , ni cómo , ni dónde... pero lo haré. Voy a mirar tiendas, y cuando vuelvo a casa, estoy contenta, con más energía, con algo menos de saldo en mi tarjeta....... pero me siento bien.
Miércoles, día 3, hoy miro donde hacer ejercicio, por teléfono un lío con los horarios y demás, iré dando un paseo para concretar y ver el sitio, me ha gustado, me apunto, pero para empezar en octubre, clases con poca gente, no es caro, a algo más de un kilómetro de mi casa, creo que iré andando. Llamo a una amiga, y mientras, me compro una camiseta para el otoño. Tomamos una cerveza, y vuelvo paseando para casa. Y al volver paso por la tienda que dan cursos de bisutería, empezaran a dar alguno en octubre....bien.
Tampoco es cosa de que, el día 3, me ponga a querer dejar de fumar y demás propósitos que no se si cumpliré antes del 31 de agosto del 2015.
Todo camino empieza por un paso, todos los años empiezan algún día, y el día 1 de septiembre con esta luna creciendo he decidido empezar un nuevo año.
El sábado iré a ver a mi familia.
Y mientras hago planes, estoy más tranquila, quizás no lo parezca tanto, porque parezco, a veces, un poco acelerada, pero yo se que estoy tranquila, activa pero tranquila, mientras esas hojas cargadas de ansiedad se desprenden de mi piel, mientras dejo que la naturaleza siga su curso, y yo sigo mi camino .......... ¿ hasta dónde? , no lo se, pero mi camino.
Marijose
Este año no llueve aún en septiembre, y como los días son tan soleados hasta da pereza deshacerme de lo caduco, pero hay que hacer caso a la naturaleza, esas mismas hojas que no me dejan respirar pueden servir para abonar, para dar trabajo , y hasta para, ayudadas por el viento producir una melodía.
Veo en el calendario 1 de septiembre, y siento la pereza, que se agudiza por el bochorno, al principio me resisto a empezar nada, pero el reloj avanza y no es cosa de que solo avance el reloj, tengo que ponerme en movimiento, ojala que la pereza fuera una hoja caduca en mi, pero parece que es perenne, y como enfermedad diagnosticada hay que hacer lo posible por paliar sus efectos y que no pueda conmigo.
Lunes, cojo hora en el taller para que me miren el coche, no funciona el aire y además se enciende una luz de vez en cuando, me lo arreglarán en 3 horas, aprovecho para ir a hacer un encargo, que calor, hago el encargo y vuelvo al taller, pero no está arreglado, una pieza se ha roto, y lo del piloto, que tiene poco agua . Me pedirán la pieza y lo tengo que volver a llevar el miércoles. Y sigue el calor, decido ir a casa. Y me pongo a leer, no soy constante o me leo un libro en un día o un libro en un mes. Y me da por leer.... hasta que termino un libro.
Martes, con este calor, me duermo tarde y me despierto con ganas de seguir durmiendo, pero me levanto ( que remedio, hay que trabajar), cuando miré la luna ayer vi que estaba creciendo, y me dije "esta luna será buena" (cosas mías), cuando salgo de trabajar estoy el tiempo justo en casa para que la pereza no me domine, y salgo (tus palabras no me inquietaron, ni me ilusionaron demasiado, y además que voy a salir, ya hablaremos......, me contestas "Perfecto, cuídate", yo también espero que te cuides...). Dejo la mente en blanco, y empiezo de nuevo, y salgo de casa, sin rumbo, y sin ganas de llamar a nadie, no quiero hacer planes, y entro en una tienda de deportes, tengo que comprar unas zapatillas, un pantalón, voy a hacer ejercicio, no se cuánto , ni cómo , ni dónde... pero lo haré. Voy a mirar tiendas, y cuando vuelvo a casa, estoy contenta, con más energía, con algo menos de saldo en mi tarjeta....... pero me siento bien.
Miércoles, día 3, hoy miro donde hacer ejercicio, por teléfono un lío con los horarios y demás, iré dando un paseo para concretar y ver el sitio, me ha gustado, me apunto, pero para empezar en octubre, clases con poca gente, no es caro, a algo más de un kilómetro de mi casa, creo que iré andando. Llamo a una amiga, y mientras, me compro una camiseta para el otoño. Tomamos una cerveza, y vuelvo paseando para casa. Y al volver paso por la tienda que dan cursos de bisutería, empezaran a dar alguno en octubre....bien.
Tampoco es cosa de que, el día 3, me ponga a querer dejar de fumar y demás propósitos que no se si cumpliré antes del 31 de agosto del 2015.
Todo camino empieza por un paso, todos los años empiezan algún día, y el día 1 de septiembre con esta luna creciendo he decidido empezar un nuevo año.
El sábado iré a ver a mi familia.
Y mientras hago planes, estoy más tranquila, quizás no lo parezca tanto, porque parezco, a veces, un poco acelerada, pero yo se que estoy tranquila, activa pero tranquila, mientras esas hojas cargadas de ansiedad se desprenden de mi piel, mientras dejo que la naturaleza siga su curso, y yo sigo mi camino .......... ¿ hasta dónde? , no lo se, pero mi camino.
Marijose

El "Caminar" es siempre una buena salida.................
ResponderEliminarSi Inma, quien mueve las piernas , mueve el corazón
ResponderEliminarbesos
"Esta luna será buena"...
ResponderEliminarYa has empezado el camino...tu camino.
El "hasta donde" ya se irá viendo ¿no?
Un beso de esos enormes.
Muchas veces la belleza está más en el camino que en el destino, por eso no hay que dejar de recorrer el camino
ResponderEliminarUn beso y una sonrisa