viernes, 14 de agosto de 2015

historias perras . inspirada en una estatua de mi pueblo

La perra era insaciable, insatisfecha, nadie supo si tenía una herida muy grande o un vacío que nunca llenaba, el caso fue que hace muchos años se hizo amiga de un perro guardián.

El perro confió en ella, y quiso darla todo lo que pedía, pero un día hasta el perro se dio cuenta que nada la servía, y el perro con el corazón roto, rompió todos los esbozos de sueños mal interpretados.

Y permaneció a su lado como un perro fiel , con el tiempo se dio cuenta que por mucho que la diera la perra quería cazar, que no era de su especie,que con los años cambió, y le pareció una hiena,  pero se acostumbró, a estar en su propia soledad. Se consideraba mejor que el perro del flautista loco, al que se le caían los malabares por el exceso de alucinógenos. O al que sacaban a pasear de 6 a 7, con el collar reluciente...

La perra no lo cuidaba, pero le daba libertad, la de salir a pasear, la de llevarla comida, la de no hacer ruido si dormía... y se acostumbró así, sin más,

Un día en su paseo, al que a su casa regresaba al perro le entraron ganas de no volver jamás.

Pero la perra que no le atendía, se dio cuenta enseguida que ese perro no tenía el mismo mirar, que estaba alegre y se movía, que hacía ruido si quería, y eso no lo pudo aguantar.

Un día le regaló un collar, y el perro pensó ¿para qué?, se sintió incómodo al pasear con su correa, y la perra vigilante.

Dejó de corretear, sintió ganas de romper collar, bozal y correa, y como el elefante al que pusieron una estaca de pequeño y él solo se marcó el espacio de su libertad, el perro pensó que tal vez de nada le serviría.. y dando vueltas cada día sintió la asfixia, la agonía, y de pronto se acobardó. 
Y se sentó en un sillón, no por comodidad, se sentó para pensar, y los pensamientos no le llegaban,

pobre perro le dijo alguien, pero él no lo escuchó, ni lo vio, unas lágrimas surcaban su piel, y no ladró, porque hace tiempo que no lo hacía, y los vecinos ¿ que dirían si lo oyeran ladrar?. (pero si vivían en una perrera..)

Yo no se si se escapó, pero hoy pasé por un parque y había una estatua en su honor, el perro guía del mono que no ve, el mono que no oye, y el mono que no ve, y me da por pensar que el perro se escapó para ser el guía de los monos o para aprender a ser feliz sin ver, oír, ni ladrar. Que eso lo aprendió cuando tuvo dueños y una día lo llevaron a la peluquería, y allí los perros ni corrían, todos con un excelente collar...


(Para que luego se quejen los humanos de que tienen vidas perras... )

Nota:

Al pasar por el parque está la estatua de los monos, y un perro con un niño, todos felices, nada que ver con esta historia, las estatuas son solo fotografías en relieve, hoy pensé en el perro, otro día volveré a mirar la estatua más detenidamente, y pensaré en los monos.


2 comentarios:

  1. Pues piensa otro día en los monos, porque lo que has pensado del perro me ha parecido muy interesante.
    Besos.

    ResponderEliminar