lunes, 2 de mayo de 2016

2 de mayo

Hoy he ido al reconocimiento médico rutinario, por el trabajo, todo para decir yo antes de que me lo dijeran, que empiezo a ver mal de lejos, no se si iré a la óptica un día de estos, o puede que yo tenga tanta tranquilidad porque no veo bien de lejos, y ojos que no ven, corazón que no siente.

La tranquilidad lo primero que me ha traído han sido unos 5 kilos más de peso, que hace un año, pero tampoco eso me intranquiliza , esto es como ahorrar energías para cuando las necesite. Mi peso puede oscilar, y sin hacer nunca ningún régimen al cabo de un tiempo vuelvo a pesar lo mismo. Ahora que lo mismo en un futuro llego a pesar 20 kilos más, y me siento tan feliz.

Mi oído está perfectamente, claro que la cabina dónde lo miran está tan bien insonorizada, que se escuchan más los vehículos que pasan por la carretera que los pitidos agudos y graves del aparato para medirlo.

Me estoy dando cuenta que hoy no me han medido, pero vamos, que sigo siendo baja, lo midan o no.

En mayor reconocimiento es que estos reconocimientos no sirven para mucho, iba a decir que para nada, pero no, hoy he viajado en metro a las 7 de la mañana, y me he encontrado con mucho universitario, y no se si es porque el trayecto solo dura 25 minutos, que no me han parecido mejor preparados que hace 30 años, que hay de todo, pero a veces cuando escucho "la generación mejor preparada" me ha llegado a entrar cierto complejo de mal preparada, pero en el metro se me han quitado muchos complejos, porque con lo que he visto hoy he pensado "pues este panorama no ha cambiado demasiado". Pero que vamos, esta conclusión la he sacado por lo que he escuchado, que ya he dicho, que la vista cada vez la tengo peor.

Claro que nada comparado con, lo que me pasó un día que dije a 2 chicos que terminaron unas latas de cerveza y las dejaron en una ventana "pero no dejéis ahí las latas que hay un contenedor enfrente", uno dijo "tiene razón" y el otro las cogió y las lanzó al medio de la calle. Y ya no dije nada, que me sigue preocupando mi integridad física.

Me estoy dando cuenta que me siguen preocupando ciertas cosas, y que quizás sea hora de ir a la óptica a por unas gafas progresivas.

                                                            Marijose


8 comentarios:

  1. Muy observadora. Bueno la alegría también pesa y las ganas de vivir (la fuerza) pesa también. Así que tranqui. Igual habías aspirado y tragado oxígeno en el momento en el que la báscula del peso puso el número. No??
    Saludotes. Inma

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    1. Imma seguro que fue el oxigeno y la alegría..
      Besos

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  2. Para lo que hay que ver... en el metro, en la calle, en los bares.... mejor ni mirar.

    Besos.

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    1. Tienes razón, para lo que hay que ver... creo que lo de las progresivas lo dejaré para cuando mejore el panorama..
      Besos

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  3. Pues sí. Puedes mirar peogresivas. Besos.

    Me alegra que estés bien.

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  4. Aflójate, despreocúpate. Que mientras estemos funcionales, estamos bien.
    Y sigue riñendo con los chicos que hagan las cosas mal como los de las latas, que lejos de afectarte, te harán caso, o al menos tienes la satisfacción interna de no permitir que hagan lo que está mal.
    Un abrazo.

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    1. Sara, si con los de las latas fue peor el remedio , las lanzó al medio de la calle. Pero bueno, ahora estoy despreocupada.
      Un abrazo

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