Me tomé un descanso en el blog porque necesitaba escuchar mis silencios, escuchar a mi cuerpo. Siempre he creído que muchas dolencias son debidas a algún desequilibrio en las emociones. Aunque en realidad cuando dejé de escribir no me dolía nada, pero si que volvía a dormir mal.
Siempre que algo se repite me acuerdo de la película de la fiesta de la marmota, creo que el título es "atrapado en el tiempo", y para salir de esa rutina que devora debo cambiar algo. Y pasar de entrar en espirales con fuerza centrípeta que me acaben machacando.
Quizás cuando estoy muy bien o muy mal de ánimo no soy del todo objetiva, pero cuando mi ánimo está normal soy muy realista, aunque soy bastante realista tiendo a colorear la realidad, así que dejé de escribir unos días para ver la realidad con sus colores, y luego ya vería si yo ponía color o dónde lo ponía.
Y desde entonces creo que han pasado dos semanas.
Hoy que ha vuelto a llover (bueno en estos 15 días lo ha hecho más veces), y a pesar de ser lunes, he vuelto a sentir ganas de escribir, en calma o con los pensamientos en calma.
El día 1 me fui a mi pueblo, podía haber ido la semana anterior, pero aproveché que el día 2 era la cena con los quintos de mi pueblo.
Me alegraba ir a mi pueblo, pero sabía que esta vez iba cargada de equipaje ( no de maleta), y cuando voy cargada de equipaje ya no puedo cargarme con más.
Al llegar mi madre me dice que no se encontraba bien, antes no quería tomar una pastilla, que ahora dice que la toma todos los días, y está bien, teniendo en cuenta que en febrero cumplió 94 años, y teniendo en cuenta que quiere hacer más de lo que puede, pues me enfado con ella. No es algo que me haga a mi sola, nos lo hace a quien la escuchamos más, yo entiendo que teniendo una cabeza tan lúcida es triste ver el paso del tiempo. Al final nos reconciliamos enseguida, pero no me gusta que me haga chantaje emocional.
El día 2 me entero de una ruptura, que yo intuía hace tiempo, aunque veo que todos los implicados están bien siempre dejan un poso de tristeza esas noticias.
Y por la noche fui a la cena de los quintos
Siempre que algo se repite me acuerdo de la película de la fiesta de la marmota, creo que el título es "atrapado en el tiempo", y para salir de esa rutina que devora debo cambiar algo. Y pasar de entrar en espirales con fuerza centrípeta que me acaben machacando.
Quizás cuando estoy muy bien o muy mal de ánimo no soy del todo objetiva, pero cuando mi ánimo está normal soy muy realista, aunque soy bastante realista tiendo a colorear la realidad, así que dejé de escribir unos días para ver la realidad con sus colores, y luego ya vería si yo ponía color o dónde lo ponía.
Y desde entonces creo que han pasado dos semanas.
Hoy que ha vuelto a llover (bueno en estos 15 días lo ha hecho más veces), y a pesar de ser lunes, he vuelto a sentir ganas de escribir, en calma o con los pensamientos en calma.
El día 1 me fui a mi pueblo, podía haber ido la semana anterior, pero aproveché que el día 2 era la cena con los quintos de mi pueblo.
Me alegraba ir a mi pueblo, pero sabía que esta vez iba cargada de equipaje ( no de maleta), y cuando voy cargada de equipaje ya no puedo cargarme con más.
Al llegar mi madre me dice que no se encontraba bien, antes no quería tomar una pastilla, que ahora dice que la toma todos los días, y está bien, teniendo en cuenta que en febrero cumplió 94 años, y teniendo en cuenta que quiere hacer más de lo que puede, pues me enfado con ella. No es algo que me haga a mi sola, nos lo hace a quien la escuchamos más, yo entiendo que teniendo una cabeza tan lúcida es triste ver el paso del tiempo. Al final nos reconciliamos enseguida, pero no me gusta que me haga chantaje emocional.
El día 2 me entero de una ruptura, que yo intuía hace tiempo, aunque veo que todos los implicados están bien siempre dejan un poso de tristeza esas noticias.
Y por la noche fui a la cena de los quintos
al final fuimos 20, 13 quintos y las parejas de algun@s.
No me lo pasé mal, ¿pero me lo pasé muy bien?, pues me recordó la fiesta de la marmota, y yo que había dejado de ir a una comida el día 1 con la cuadrilla de aquí para ir a esa cena, ya dije que el próximo año si era en julio no podía ir. Aunque a este paso, si empezamos siendo 37 hace 2 años y este año hemos sido 20, lo mismo es mejor descansar algún año.
A cuenta de esta foto, también he tenido un pequeño disgusto, se la envío a una amiga que conocí hace años y que hablamos de vez en cuando aunque no nos hemos vuelto a ver. Me contesta que me lo pase bien y disfrute del pueblo. En mi casa a penas miro el móvil y por la noche veo que la tengo reenviada con un mensaje "esta es la chica que conocí en Petra, con los quintos de su pueblo, mira que pinta tienen todos de etarras" y a los 5 minutos un mensaje que perdonara que lo había mandado un amigo de su marido . Yo vi todos los mensajes juntos, y la verdad , bien no me sentó. Me ha pedido perdón, y está perdonada, solo aclarar ( porque lee el blog), que yo cuando recibo una foto no la reenvío y que yo la envié porque tenía confianza.
que se que muy favorecidos no hemos salido (aunque mi cuadrilla de aquí me diga que yo parezco la más joven, porque son "amigos", y los amigos animan) y que yo hasta ahora tengo la capacidad de perdonar , pero la confianza suele ser transparente , por eso no me gusta que se manche, porque cuando deja de ser transparente deja de ser confianza.
En mi pueblo casi todos los días había tormenta, pasábamos de 34 grados a 15, pero he aprovechado a ver a todos mis sobrinos pequeños, que son los que más alegrías dan, he visto hasta las fotos del que nacerá en octubre, que yo no sabía que hacían tantas ecografías ahora. Y de verdad que lo mejor es dejarse contagiar por la magia y la alegría de los niños, y ver el mundo con la naturalidad con la que lo ven ellos.
También salí a tomar algo con una amiga y su marido, que quedo con ellos siempre que voy.
Y di mis paseos en bicicleta, porque son necesarios para mi cuerpo y para mi alma.
Volví cansada, pero ahora soy consciente de lo bien que me ha venido todo.
Y después de salir este fin de semana de fiesta con mis amigas y de ir a la playa,
Hoy, he sentido la necesidad de escribir, principalmente para dar las gracias a todas las personas que están cerca, a las personas que quiero, a las que me quieren (que no se si siempre coinciden todas :) ), al sol y a la lluvia, y a todo y todos que hacen posible que la vida no me atrape en el tiempo esperando la fiesta de la marmota
Marijose

:)
ResponderEliminarMe alegra volver a saber de ti.
Yo para tener según que amigos prefiero no tener.
Exijo confianza ciega y por supuesto que no traicionen esa confianza.
Mejor solo que mal acompañado.
Besos.
Toro, yo quizás no exija que la confianza sea ciega, pero que no la traicionen. Pero bueno, solo es un pequeño episodio. Tú también en que te has hizo a fijar, después de todo lo que he escrito..
EliminarBesos
Pues yo me voy a quedar con que has vuelto, con que te lo has pasado bomba con tus sobris, que hay otra alegría que viene de camino ;) y que al final has disfrutado y te ha venido bien.
ResponderEliminarMe alegra tu vuelta, guapetona.
Espero que tengas una buena semana.
Besos kilométricos :-))
P.D. pues no le falta razón a Toro ehh, porque anda que ...hay que jod... con algunas "confianzas"
Marrubi besos kilométricos y una sonrisa para ti
Eliminar,
esa película me gustó muchísimo....
ResponderEliminarllevas razón, para que algo cambie, hemos de cambiar nuestra actitud...
me ha encantado tu blog.... me quedo por aquí
besos
Juana siempre eres bien recibida en mi blog, quedate cuando y cuanto quieras
EliminarBesos
Muchas cosas necesarias para tu estabilidad, has hecho. Yo también creo que las dolencias físicas están ligadas con las emociones y hay que atenderla, hasta equilibrarlas de nuevo. Eres afortunada de tener todavía a tu mamá, yo ya no.
ResponderEliminarLo muy importante es que estas de regreso. Y eso es grande!! Porque es alegría saberte aquí de nuevo.
Muchos besitos alegres.
Besos para ti también Sara, me alegra mucho tu visita
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