Siempre he preferido
las noches sin soñar
a la vida sin sueños,
la soledad elegida
a la compañía impuesta,
la sinceridad que duele
a la mentira corrosiva,
el orden desordenado
al caos ordenado,
aprender de forma divertida
que de mis múltiples errores,
una lágrima sincera
a una sonrisa falsa,
pero si esa brisa sincera
se aloja en mi corazón,
lo que empieza con alegría
no quiero que con el tiempo
se convierta en un terrible
tifón devastador,
prefiero vivir en calma
a morir destrozando mi corazón.
Marijose
Tu mandas en ti.
ResponderEliminarPero a veces hay que jugársela con el corazón eh... es que si no resulta todo muy aburrido.
Besos.
Yo no me aburro nunca ( o casi nunca)
EliminarBesos