Esta foto la sacó una amiga, ya he comentado algunas veces que algunas de sus fotos las utilizo para mi blog.
Quiero que no me hable el silencio,
ni el recuerdo,
y conservar la paz,
en los atisbos de tormenta,
me niego a aceptar
volver a sufrir,
me niego a que se abra la caja de Pandora,
los recuerdos siempre son sombras y luces,
en un amanecer sabemos que vendrá la claridad
en un anochecer que vendrá la oscuridad,
con los recuerdos nunca sabemos
si después viene la luz o la sombra.
Era una puerta entreabierta,
que nunca quisimos cerrar,
a veces entraba el aire refrescante,
otras la soledad,
otras la tristeza,
la alegría, donde yo solo mostraba
la amistad,
y decidí
abrirla,
la abrí para decidir
cerrarla,
porque sentí un aire helador,
y aunque extraño el aire
cuando era refrescante,
aunque extraño la ilusión,
aunque en mi calma
no siento la felicidad plena,
creo que no solo debo cerrarla,
también cambiarla
por otra de otro color,
más transparente,
más luminosa,
y que por las mañanas
siempre vea
los rayos del sol.
Marijose

Esas puertas entre~abiertas se convierten en una montaña rusa de sensaciones y sentimientos que nos llevan de un extremo a otro en apenas segundos.
ResponderEliminarPoco a poco van puliendo y aplanando hasta llegar a cansar-nos y debemos decidir... Elegir cerrar o abrir de una vez por todas esa puerta o dejar que definitivamente las corrientes y cambios bruscos se apoderen de nosotros, nuestra moral, nuestro sentir...
Demos color a esa puerta...
Mi abraz✴ de luz
Esas puertas entre~abiertas se convierten en una montaña rusa de sensaciones y sentimientos que nos llevan de un extremo a otro en apenas segundos.
ResponderEliminarPoco a poco van puliendo y aplanando hasta llegar a cansar-nos y debemos decidir... Elegir cerrar o abrir de una vez por todas esa puerta o dejar que definitivamente las corrientes y cambios bruscos se apoderen de nosotros, nuestra moral, nuestro sentir...
Demos color a esa puerta...
Mi abraz✴ de luz
Athenea, me ha encantado tu comentario, aunque no me he explicado bien del todo, y eso más que una puerta entreabierta, era como un perro del hortelano, las corrientes eran las mismas, la montaña rusa en los sentimientos...a mi moral no le afectaba...
ResponderEliminarPero si, demos color a esa puerta
Un abrazo para ti, y gracias por tu comentario
El sol nunca debe faltar dentro del alma.
ResponderEliminarnunca!!! q el alma sienta el calor
ResponderEliminarbesos
Hola María Jose! Vengo a visitarte y te cuento que me ha encantado lo que leí. Siempre hay que buscar algo que nos devuelva la luz, y la esperanza.
ResponderEliminarCuando gustes te espero en mi propuesta semanal, no hace falta participar todas las semanas, solamente cuando el tema te inspire.
Un abrazo.❅ ❄ ❆
un abrazo para ti Sindel. lo de la propuesra semanal.. ya cuando retome la escritura
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