martes, 11 de agosto de 2015

Observando el camino

No utilizo todos los días transportes públicos, entre otras cosas porque un recorrido que hago en menos de 10 minutos , con el bus serían unos 40. Pero si el metro llegara cerca de mi trabajo, o el bus fuera directo... a mi me gustan los transportes públicos, bueno, cuando el aire se mueve entre las personas.
Los sábados por la tarde voy en bus o metro. 
el 8 de agosto,  quedé con una amiga en Bilbao, agosto ya no es el mes de la ciudad desierta, las terrazas estaban llenas, las temperaturas eran agradables, pasamos un buen rato.

Pero lo que me ha hecho escribir no ha sido la tarde en Bilbao, lo que me ha hecho escribir ha sido el trayecto hasta Bilbao en el metro. 
Jamás he leído en un transporte público ( tal vez porque lo uso ocasionalmente), porque las personas , cada persona, con sus gestos, con sus preocupaciones, con sus miradas van contando una historia irrepetible, un libro cuando está impreso no cambia las páginas, las historias de los pasajeros son vivas.

Me subí en la primera parada, no eramos muchos, y allí se subió una mujer con unos pongamos 10 años más que yo ( son contar cuando me dicen que si tengo 10 menos), la edad de la mujer serían unos 60, con un maquillaje que no disimulaba sus arrugas, pero si la quitaba mucha expresión.

En la siguiente para se subieron 4 mujeres, a estas iba a llamarlas chicas, posiblemente de la misma edad que la anterior, vestidas con vaqueros, o ropa con la que parecían que se sentían a gusto, se sentaron conmigo, y como se estaban preguntando donde estaba una tienda que yo conocía, ya hablé con ellas . Hablaban de viajes, de libros, de compras, de paseos, al irse bajando, cada una tenía un destino, también se despedían de mi.

¿Pero había dejado olvidada a la primera?, no no, en la tercera parada se subieron sus amigas, iban vestidas diferentes pero pertenecientes al mismo estilo. Maquillaje, ropas embutidas, y lo de embutidas en estas mujeres era literal, las morcillas, los chorizos, salchichones al menos no tienen lorzas. Y para rematar el capitulo del viaje se subió un amigo de ellas, el ego de él debía subir por las gracias que querían hacerle ellas, competitivas... que todo hombre tiene su público estaba claro con este ejemplo.

Todas las personas de este capitulo bajaron antes que yo, imaginé mi vida dentro de 10 años, y por unos momentos me pregunté si los dos grupos de mujeres pudieron elegir las suyas, que parte de sus vidas eligieron, que parte está predestinada...

                                                        Marijose

9 comentarios:

  1. Es dificil saber lo que esta predestinado, Besos,

    Muy dulce y tierno tu blog, enhorabuena.
    Felis semana.

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  2. Si es difícil saberlo, yo muchas veces me digo ¿por qué he hecho esto si pensaba que no lo haría jamás?

    besos

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  3. tienes un blog hermoso lleno de arte
    un abrazo

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  4. buena pregunta, si encuentras la respuesta me avisas :)

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  5. El transporte público es un escaparate de la sociedad.
    Yo si puedo lo evito porque la mayor parte de la gente me resulta desagradable.
    No me considero mejor que nadie, pero si que no estoy a gusto con ellos.
    A veces no tengo más remedio que utilizarlo y entonces intento mirar por la ventana lo máximo posible, y si voy en metro me dedico a leer.

    Besos.

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    Respuestas
    1. besos Toro, si coincidimos en un metro no mires por la ventana

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    2. Te miraré a ti.
      Y te guiñaré un ojo.

      :P

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